Crudo

No existió paciencia para mis dientes ni ningún domino en tu ansiosa boca, solo unas caricias abrasadoras y una canción que suena indiferente.   Fueron mis manos las únicas creyentes de esa promesa que dejaste rota, de nuevo quedaría seca y agónica, plena de ilusiones inexistentes.   “Te prometo que será más que un momento, no será solo amaretto y crudo sexo. En la mañana … Continúa leyendo Crudo