El hombre tiene necesidades ilimitadas

Adentrarse en la pintura es conocer miles de nuevos idiomas, lenguajes únicos e individuales, pero a la vez comunes y universales, capaces de comunicar un millón de pensamientos en una sola pincelada. Una vez ya alguien se atrevió a afirmar que una imagen vale más que mil palabras. No le daré veracidad completa a esta conjetura ya que, personalmente, siempre me ha parecido que enfrenta en una batalla encarnizada a la pluma con el pincel, cuando apenas puede existir la una sin el otro.  Simplemente son arroyos que fluyen de maneras diferentes, lenguajes distintos que desembocan en los mismos océanos: creación, transmisión y crecimiento.

Hoy, entrevistamos a un joven pintor malagueño, Daniel Díaz Godoy, de quien aprendí que, si en la vida existe un hilo rojo que conecta a las almas que están predestinadas a amarse, este ató al pincel con la pluma y el pentagrama, creando con esto no un triángulo de bordes afilados, sino un círculo que se retroalimenta, donde un arte se inspira y bebe del otro o de ambos;un círculo que hoy toma vida en las manos de este artista polifacético.

Pintor y músico desde temprana edad, al que ahora también podemos añadirle el adjetivo de poeta, galardonado con una mención de honor por haber quedado finalista en el V Premio de Poesía Joven del Pimpi del 2016. Daniel siempre ha encontrado su inspiración en la influencia del surrealismo, lo onírico y la simbología, reflejando, a través de su pintura, su música y, ahora, su poesía, su yo más intimista.

Queremos agradecer, una vez más, desde la directiva de Orbe, la amabilidad con la que recibió a nuestra compañera y el detalle de ofrecernos su casa para llevar a cabo la entrevista. Os animamos a que entréis en su página web www.danieldiazgodoy.com para que podáis disfrutar en primera persona del talento que posee.

IMG_1465.JPGCuéntanos, Daniel, ¿cómo fueron tus inicios en el arte?

Daniel: Desde pequeño ya me gustaba dibujar o hacer manualidades. En definitiva, utilizar mis manos para crear, eso me apasionaba y me apasiona. Siempre he tenido una facilidad innata para dibujar, por lo que jamás me cansaba; todo lo que hacía me colmaba de tal manera que se volvía una diversión.

¿Cuál fue el detonante que hizo que el hobby se convirtiera en pasión?

D: Fue en bachillerato ‒tendría unos diecisiete años‒ cuando mi profesora de lengua y literatura, Almudena, me pilló pintando la mesa [risas]. Yo siempre iba pintándolo todo, no se salvaban ni los cuadernos, ni el mobiliario escolar. Vio lo que estaba pintando en ese momento y, en vez de regañarme, me dijo que mis dibujos le recordaban a Dalí. Yo no sabía quién era Dalí porque mis estudios no han girado nunca alrededor del mundo de las bellas artes ‒y en aquella época no indagaba en pintores ni en el arte en general‒, yo solamente dibujaba sin más, pero a raíz de ese día decidí investigar a Dalí y por qué lo que él había hecho se parecía a lo que yo hacía. Descubrí entonces que existía una corriente artística llamada surrealismo y que tenía mucho que ver con lo que a mí me gusta dibujar, y, obviamente, que uno de los pintores más importantes de esta corriente era Salvador Dalí. Ese fue el momento en el que pasé del dibujo a la pintura. Me tiré todo un verano pintando sin parar e investigando muchísimo para que todas las ideas que tenía en la mente eclosionaran como nunca lo habían hecho en la pintura.

Podríamos decir, entonces, que tu formación ha sido autodidacta.

D: Completamente autodidacta.IMG_1469

Hay que decir que tus estudios académicos principales son las ciencias económicas y empresariales, una carrera bastante alejada de las bellas artes. Aún así, se organizó una exposición en el rectorado de la Universidad de Málaga, “Economistas en el arte”, donde se fundieron estas dos competencias tan distintas en trabajos artísticos de varios alumnos, y ex alumnos, de esta carrera. ¿Qué significó esta exposición para ti y qué te aportó personalmente?

D: Para mí fue un descubrimiento. Descubrí cómo se movía el mundo de la pintura, cómo eran los pintores y cuál era el mundo del arte malagueño. Un gran salto, básicamente: pasé de exponer ‒individualmente o colectivamente‒ en una exposición pequeña a una más grande, la cual se instalaba en el rectorado que está situado en el centro de la ciudad y que es un lugar que pisa mucha gente. Di un pasito más para que mi obra viera la luz, tuviera más repercusión y para que se conociera qué es lo que transmito con ella y cómo lo transmito.

Fue muy gratificante que contaran conmigo y poder participar en este evento junto a otros economistas que también pintan. Con esta exposición se conmemoraban los cincuenta años de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Málaga, además de aunar economía y arte, aunque al final los cuadros tenían poco que ver con la economía [risas].

IMG_1466¿Cuál ha sido tu mayor influencia en la pintura y de dónde bebe tu inspiración?

D: Mi mayor influencia ha sido el surrealismo. Me interesa mucho expresar los sentimientos de forma onírica, un poco oculta y con mucha simbología, y eso lo lleva el surrealismo. Me gusta mucho Dalí, Magritte, o ilustradores como Alex Grey o Santiago Caruso. Todo tipo de surrealismo llega a influenciarme siempre que esté dentro de mi forma de sentir.

Es curioso, pero también encuentro la  influencia en las ilustraciones de poesía o en la misma poesía. Desde que conocí a José Infante y me enseñó varios autores e ilustraciones de sus obras, he descubierto un campo y una fusión de técnicas que jamás me llegué a imaginar. Conocí así a José María Prieto, que utilizaba mucho el puntillismo o la línea fina con la que consigue un trabajo muy depurado y limpio. Y ahora mismo estoy indagando en estos autores y en las ilustraciones de las últimas décadas.IMG_1471.JPG

¿Cómo definirías la pintura actual?

D: No me muevo mucho por el mundo de la pintura actual, pero, sinceramente, no veo aún que exista una corriente definida para calificar la obra pictórica del presente. Tal vez observo una prolongación del surrealismo del siglo pasado con nuevas técnicas, un intimismo del individuo y una preocupación por el conjunto. En la ilustración veo una simpleza que empieza a tomar forma: se eliminan los detalles, las ornamentaciones…, cuanto más concreta sea una imagen, mejor. En definitiva, la sencillez directa. También es verdad que, a raíz de la cultura hipster,  muy ligada a la música, los dibujos de acuarelas están tomando mucha importancia dentro de la ilustración.  Pero así, en general, una corriente de pintura actual fuerte no la veo. No sé si es que yo la desconozco y existe, o si todavía no se ha manifestado.

IMG_1470.JPG¿Cómo definirías tu pintura?

D: Intimista. Es introspectiva, una búsqueda del yo. En todo lo que hago, en la pintura, en la música o en la poesía, no hago otra cosa que buscarme, expresarme y liberarme. Todos son caminos para llegar a mí mismo de una forma íntima y personal.

Ahora, vamos a proponerte una especie de juego: voy a decirte cinco pintores y tú me vas a tener que decir la primera palabra que se te pase por la mente:

Salvador Dalí

D: Hiperrealismo metafísico [risas].

El Greco

D: Oscuridad.

Van Gohg

D: Ser estrellado.

Picasso

D: Cubismo.

Pollock

D: Desorden.

¿Es el ser humano el que aporta a la pintura o es la pintura la que aporta al serIMG_1475 humano?

D: Como la pintura es algo que ha creado el ser humano, el ser humano aporta a la pintura, en el sentido de que está creando la pintura; pero, para el que la recibe, es la pintura la que está aportando al humano. Personalmente, como pintor, a mí la pintura me aporta muchísimo incluso creándola: así que diría que ambos. La pintura es el hombre y el hombre hablándose a sí mismo a la vez, por lo que también es una forma de escuchar y escucharse.

Es necesario que te haga esta pregunta: ¿te han dicho alguna vez «píntame como a una de tus chicas francesas»?

D: [Risas] Me lo han dicho mucho, pero de broma, nunca iba en serio.

¿No se te ha ocurrido decir alguna vez: «¡Pues ahora sí te voy a pintar, por bocazas!»?

D: «¡Pues ahora te vas a enterar!». [Risas] No, era una broma entre amigos y como que no… [Risas].

IMG_1474.JPGHay que añadir que no solo eres pintor, sino también poeta y músico, de hecho, este año has ganado una mención de honor en el V premio Cero de Poesía Joven del Pimpi. ¿Qué te aporta cada una de estas artes que las otras no pueden darte? Es decir, ¿qué te aporta la poesía que no te aporta la pintura?

D: Son distintos lenguajes, distintas formas de expresarse. Hay cosas que puedo liberar en poesía, otras las libero en la música y, otras, en la pintura, incluso, a veces, libero lo mismo en todas, lo que produce diferentes resultados y puntos de vista interesantes, pero, en definitiva, todas me aportan bastante.

La poesía la descubrí hace poco, gracias a que un poeta malagueño ‒José Infante‒ me insistió mucho en que escribiera después de haber leído algunos de mis textos, y la verdad es que jamás pensé que la poesía llegara a proporcionarme tanto.  Ahora mismo, para mí es algo nuevo; me siento como un niño en ella: corriendo, explorando, leyendo, aprendiendo y divirtiéndome con cada paso que doy. Yo escribía en prosa, pero jamás me había atrevido con el verso, y haber recibido esta mención de honor en el Premio Cero de Poesía Joven del Pimpi es un impulso más para seguir, avanzar y mejorar.

Todas, tanto la poesía, como la música y la pintura son vías que aportan muchísimo al ser humano.

¿Te consideras un hombre completo?

D: No [risas], no sé, es una pregunta muy difícil [risas]. Pienso que si nos sintiéramos completos no haríamos nada, porque lo tendríamos todo, pero la realidad es que necesitamos llenarnos de cosas continuamente, ya sea socialmente, culturalmente o individualmente, para llegar a un fin o no, pero siempre buscamos estar llenos. Creo que sentirse completo es muy difícil, siempre hay un vacío que vas llenando pero se vacía de nuevo y, algún día, se llenará o no.

¿Te sientes realizado y satisfecho?

D: También es una pregunta complicada. Te puedes sentir realizado y satisfecho una vez has creado algo, pero, conforme va pasando el tiempo, necesitas hacer más. Como la definición de la economía dice: «el hombre tiene necesidades ilimitadas» y siempre vas a necesitar hacer algo nuevo y descubrirte. Sentirse realizado, satisfecho y completo de una forma constante es muy difícil.


Autora: Jennifer María González Vera

Correctora: Paquibel Sánchez Rueda

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