Voces de Metamorfosis

«Jamás se descubriría nada si nos considerásemos satisfechos con las cosas descubiertas.» —Séneca

Tal vez esta haya sido la mayor estupidez que muchos aficionados en el amor hacia el arte hemos cometido: la de dar por hecho que el clasicismo artístico siempre se impondrá en perfección a los movimientos contemporáneos.

Pretendemos ver que la pureza del arte se encuentra en la representación realista de la materia, en aprender a dibujar, a pintar o a esculpir la vida tal y como es, en vez de descubrir nuevas maneras de transmitir, nuevas formas de sentir y de mostrar que el poder desdibujar es la creación máxima que puede alcanzar una persona. Hacer de la innovación arte.

Hoy os traigo un artículo comparativo, uno donde mezclo mi gran pasión hacia el mundo grecorromano —sirviéndome de la tradición clásica que ha llegado hasta nuestros días— con las obras de dos grandes artistas, uno barroco y otro posmodernista. Os hablo de Rubens y Guillermo Pérez Villalta.

0-1-0paris
El Juicio de Paris (Rubens)

Es evidente que, ambos artistas, habiendo convivido muy estrechamente con la influencia mediterránea, se vieron fuertemente atraídos hacia un conocimiento más profundo sobre la sociedad que, antaño, ya surcaba las aguas del marenostrum, caminaban por los senderos entre los olivares o cultivaban y degustaban el vino que de la tierra bética manaba. Pero, ¿cómo concebían estas culturas el mundo? ¿Qué concepto de la realidad poseían? ¿Dónde se podría adquirir esta información? Las respuestas a estas preguntas las encontraron en el trabajo que los grandes copistas realizaron siglos atrás complementado con el de los filólogos clásicos, gracias al cual conservamos grandes obras como la que sirvió de inspiración para estos pintores: Las Metamorfosis de Ovidio.

474S.LORENZO- 536
El juicio de Paris (Guillermo Pérez Villalta)

Las Metamorfosis de Ovidio es un relato extenso donde este autor latino recoge grandes mitos que, heredados en gran parte de la cultura griega, pasaron de boca en boca con la intención de servir de ejemplo didáctico, moral y ético para las primeras civilizaciones mediterráneas. En ellos se intenta explicar la naturaleza de todo aquello que les rodeaba: las causas de las guerras, la posición de las estrellas, el origen de las ciudades, las constelaciones, los males que asaltaban al ser humano, el porqué el mar embravecía, etc.

02r
La Vía Láctea (Rubens)

Cuando a principios del siglo XVI comienza a surgir el interés de descubrir el origen de las grandes ruinas de Italia, Grecia o Sicilia, miles de pintores se ven impulsados a intentar recrear en sus cuadros el ideal de esta época clásica, estimulando a su vez que, de la pesquisa sobre documentos literarios, renazcan obras inéditas hasta la época, que a su vez atraen a más pintores.

02g
La Vía Láctea (Guillermo Pérez Villalta)

Creándose así un ciclo cultural impensable para aquellos años. La mitología y el romanticismo que esta ofrecía fue la fuente principal para los artistas, y es aquí donde la importancia de la obra de Ovidio alcanza su culmen.

Mitos como El juicio de Paris, La creación de la Vía Láctea, Saturno devorando a sus hijos, Artemisa y Acteón, Leda y el cisne o Dánae y la lluvia dorada, calaron de forma muy especial y, rápidamente, se convirtieron en el aliento de pinceles y cinceles.

En principio, fue Rubens quien, con su característico realismo flamenco, pretendió interpretar las narraciones de Ovidio de una forma idílica y exacta, sin hueco para la imaginación y la suposición, sin necesidad de crear ese juego entre la obra del pintor y la interpretación del espectador. En sus cuadros todo está claro, se limita a representar el momento álgido del mito.

04r
Artemisa y Acteón (Rubens)

Por otro lado —con el paso de los años y los cambios sociales que esto supone—, volvemos a encontrarnos a Ovidio como «Musa» máxima de otro gran pintor. Guillermo Pérez Villalta es uno de los artistas más representativos del posmodernismo en España, un movimiento que mantiene la idea de desdibujar la realidad mediante nuevas formas y técnicas. Se crea pues el juego entre pintor y espectador, en el que la misma obra obliga a quien la mire a una interpretación más allá de la idea inicial del artista, algo fresco y sensacional que también hace un hueco para la tradición clásica.

04g
Artemisa y Acteón (Guillermo Pérez Villalta)

Tal y como habéis podido observar a lo largo de este artículo, las imágenes de las distintas obras presentan una clara diferencia, sin embargo el hilo conductor es el mismo: Ovidio. Comprobado esto, solo quiero resaltar unas cuestiones de las que, muchas veces, no somos conscientes: ¿cuál es la verdadera importancia que juega nuestro pasado en nuestro presente? ¿Hasta qué punto influye el mundo grecolatino en nuestras vidas, en nuestras culturas? ¿Cómo podemos avanzar hacia un futuro desechando e ignorando nuestras raíces?

06r
Dánae y la lluvia dorada (Rubens)

Con esto solo os quiero hacer ver que debemos conocer nuestro pasado tan bien como nuestro presente. Devorar su

06g
Dánae y la lluvia dorada (Guillermo Pérez Villalta)

cultura, analizarla, criticarla y aprender de ella. Que una etapa sea pasada o ya esté olvidada no significa que no sea necesaria; al contrario, significa que cometemos un gran error al preferir la ignorancia como maestra en vez de la
historia, y estos grandes pintores fueron los que se dieron cuenta que la pintura podría ser una bella herramienta didáctica con la que recordarnos estas lecciones.


Autora: Jennifer María González Vera

Corrector: Guillermo Ruiz Jurado

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s